España ocupa el puesto 32 en competitividad mundial según el último informe “Global Competitiveness Index 2016-2017” del Global Economic Forum, justo después de países como Estonia y la República Checa.

El informe sitúa como puntos más débiles de la competitividad española sus instituciones, la situación macroeconómica, la eficiencia del mercado de bienes, la eficiencia del mercado laboral, mercado financiero, la sofisticación de su entorno empresarial y la innovación. Por otra parte, estamos en buena posición en infraestructuras, salud o educación primaria, educación superior y formación, tamaño del mercado y madurez tecnológica. Se pueden observar todos estos datos en el siguiente gráfico donde aparece la puntuación de cada parámetro y las distancias con el líder.


Fuente: Global Competitiveness Index 2016-2017. Global Economic Forum.

Ahondando sobre la situación de España a nivel de los indicadores de innovación, España se sitúa en el puesto 38 a nivel mundial por detrás de la República Checa y Kenia. En el siguiente cuadro podemos observar los indicadores que conforman este índice para España. Los países líderes en este apartado son Suiza, Israel, Finlandia, Estados Unidos y Alemania por este orden.


Fuente: Global Competitiveness Index 2016-2017. Global Economic Forum.

Como podemos ver, la situación de España es débil en la comparación que se realiza a nivel mundial en factores como capacidad de innovación, la calidad de las instituciones científicas, el gasto de las empresas en I+D, la colaboración universidad empresa, la compra pública innovadora, la disponibilidad de científicos e ingenieros o el número de patentes.


Me temo que estos son los datos y parece que la innovación, o más bien su falta, es uno de los factores que lastra la competitividad de la economía española. ¿Crees que es posible revertir esta situación? ¿Qué medidas son más necesarias para promover la innovación en nuestro país?  ¿Podemos aprender algo de los países líderes?