Créditos Lang

Cuantas veces nos hemos enfrentado a un proyecto de innovación o cambio que literalmente nos ha dejado como la batería de nuestro móvil: ¡agotados! Luchar contra la resistencia al cambio, los abogados del diablo, la falta de visión, la inexistencia de espíritu de equipo,…nos puede suponer que caigamos en la desesperanza más absoluta.

Sin embargo, tenemos dos opciones: la rendición o la lucha, eso sí con un poco de cabeza y cuidando de que nuestra energía no se agote, ya que es la que va a garantizar nuestra capacidad de llevar a buen puerto los proyectos que emprendamos. Por ello, quiero hoy compartir la aplicación al mundo de la innovación de unas sencillas ideas que en forma de decálogo aparecen en el libro “El bus de la energía: Diez reglaspara llenar de energía positiva tu vida. Aquí las tienes, espero que te parezcan interesantes y que me hagas llegar tus comentarios.


1. Tú eres el conductor del autobús. Fuera excusas, si quieres innovar siempre hay una ámbito en el que tú tienes la competencia para actuar. Como me gusta decir, si queréis aprender, coged los “ysis” los “esques” y los “peros” y lanzadlos por la ventana. Quien conduce lidera, pero esto no quiere decir que elija él solo la dirección y el camino.


2.  Deseo, visión y foco mueven el autobús en la dirección correcta. No hay innovación sino hay un paraqué. La innovación necesita responder a una visión compartida y centrada de aquello que esperan todos los viajeros. ¿Para qué innovas? Si tienes dificultades al contestar esta pregunta revisa la visión y el deseo que mueven tu proyecto.


3. Alimenta tu viaje de energía positiva. Positivismo no quiere decir ni ingenuidad ni falta de realismo, todo lo contrario. Positivismo en innovación significa hacer posible lo imposible. Piensa en todas las creencias que limitan tu visión positiva cuando pones en marcha tu “bus de la innovación”. ¿Cuántas cosas quieres desaprender que no te valen para innovar?


4. Invita a que la gente se suba a tu autobús y comparte tu visión. Para innovar necesitas un equipo, por ello tienes que invitar a quien quieras que te acompañen en tu viaje. Para ello es necesario que compartas tu visión con ellos y que llegues a alcanzar una visión compartida ¿Acaso piensas que los demás no piensan?





5. No malgastes tu energía con aquellos que no quieren subir al autobús. Va a haber mucha gente que no va a creer en la innovación. Por cada razón que les ofrezcas, ellos te van a dar otras 10 en contra. Cada minuto que gastas en convencer a alguien que no quiere innovar de lo bueno que es el proyecto es tiempo y energía que desperdicias para la innovación.



6. Pon en el autobús un letrero que diga “No se permiten vampiros de energía”. Esta es para mí una de las principales reglas para detonar la innovación. No permitas que haya personas en la organización que se dediquen a minar la energía innovadora ¿Cómo se hace esto? Lo analizaremos en un próximo post, pero como pista te digo que los “vampiros de la innovación” viven muy felices en las tinieblas de la inmovilidad.




7.  El entusiasmo atrae más pasajeros y les da energía  durante el viaje. ¿Cómo puedes atraer gente con talento e ilusión? Pues sencillo, donde haya más gente con talento y la ilusión por lo que se hace inunde todo el ambiente.

8. Ama a tus pasajeros. Cuida de tu equipo, dedícale tiempo, comparte, pregunta, observa. Todos y cada uno de ellos tienen algo que aportar. El mayor error es pensar que eres capaz de conducir la innovación tú solo.


9.  Conduce con un propósito. Tienes la responsabilidad de guiar al equipo y esto lo has de basar en la confianza. ¿Qué puedes hacer para generar esa confianza? Debes ser competente, sincero y coherente. Volveremos sobre ello, no te preocupes ;)


10.  Diviértete y disfruta del viaje. Si no eres capaz de disfrutar con la innovación es que algo falla. Siente la satisfacción de conseguir hacer posible lo imposible.
Te invito a que compartas tu visión sobre cada una de estas reglas para la innovación participando con tus comentarios en el blog. No olvides que puedes seguirme en el blog, por twitter @jvmanjon y también en Linkedin o Google+