El día 21 de octubre he intervenido en el Congreso Nacional de Ingeniería Hospitalaria con una ponencia sobre los nuevos modelos de innovación abierta en el ámbito sanitario y quiero compartir con vosotros algunas de las consideraciones sobre las que hemos trabajado.

En primer lugar, quiero comentar que ha sido un placer que en un Congreso de estas características se incluya la temática de la innovación en una de las mesas, como elemento de estudio y análisis. Esto nos lleva a pensar que cada vez más la innovación en servicios, en este caso en el ámbito sanitario, toma cada vez más importancia.

Si consultamos los datos de innovación en organizaciones sanitarias (EITE 2010), veremos como los gastos más importantes son los de I+D, con cerca del 50% del gasto total en innovación, mientras que más de un 41% de los gastos de innovación van dedicados a la adquisición de maquinaria y equipos, dato este muy por encima del 30% para el resto de las organizaciones. Por lo tanto vemos que los partners tecnológicos juegan un papel muy importante dentro de la innovación en organizaciones sanitarias.

De cualquier manera, cuando estudiamos la innovación en hospitales, ¿a qué nos estamos refiriendo? Pues bien, depende del modelo bajo el que entendamos las organizaciones sanitarias. De esta manera, nos referimos al trabajo de Djellas, F y Gallouj, F (2005) publicado en Research Policy y titulado "Mapping innovation dynamics in hospitals" en el que los autores presentan el hospital como una función de producción en el que se persigue la maximización de la salud, la cual depende de variables como equipos, consumibles, equipo humano y pacientes; otra posibilidad es la visión del hospital como un conjunto de capacidades tecnológicas y bio-farmacológicas, generando bajo esta perspectiva innovaciones biomédicas o farmacológicas, innovaciones (hard) o de equipo e innovaciones (soft) o tratamientos, protocolos,…También recogen estos autores la visión del hospital como un sistema de información, donde las innovaciones se producen en la incorporación de TIC, bien a los procesos de gestión o bien a los procesos médicos.

Ahora bien, como apunta el Dr. Joan Bigorra (Director de Innovación del Hospital Clinic de Barcelona), se han producido numerosos cambios en la I+D+i hospitalaria, resaltando que mientras en el sistema tradicional las innovaciones en las aplicaciones terapéuticas se han basado en la Investigación biológica y biomédica, el modelo cambia debido al avance en el conocimiento de las bases moleculares de las enfermedades. Esto implica la necesidad de mayor colaboración entre la investigación clínica, biomedicina y bioingeniería para llevar a cabo una I+D+i médica, a la vez que la convergencia entre la biología y la ingeniería y las TIC (digitalización) permite introducir cambios organizativos de gran alcance, más orientados al enfermo y a su participación.

Así, como apunta el Dr. Ramón Gomis (Director de Investigación del Hospital Clinic de Barcelona) en la investigación médica se hace necesaria la participación de bioquímicos, biólogos moleculares, bioestadísticos, bioinformáticos, físicos, ingenieros y químicos.

Todos estos parámetros nos llevan a la consideración de un entorno más abierto de la innovación en las organizaciones sanitarias donde la perspectiva del hospital se asemeja a un modelo de centro de sistemas proveedor de servicios de la salud (Djellas, F y Gallouj, F 2005)

En este sentido, los pacientes no solo son enfermos, sino clientes de un complejo proveedor de servicios que trata no solo de satisfacerlos a ellos, sino también a su entorno. Ni el hospital es solo es una suma de avances tecnológicos dirigidos a mejorar las capacidades bio- farmacológicas o un sofisticado sistema de información, sino que consideramos el hospital bajo las perspectiva de estos autores, como un centro de servicios médicos y paramédicos, de gestión y de catering y alojamiento, los cuales se ejecutan a través de unas operaciones básicas como son las de logística y transformación de materiales, logística y procesamientos de operaciones de información, operaciones de ámbito relacional y procesamiento de conocimiento, todo ello apoyado en unas competencias claves, como son las científico-técnicas, competencias de relación interna-externa, competencias de creatividad y competencias operativas o mecánicas.

Bajo esta perspectiva, las organizaciones sanitarias, sea cual sea el ámbito de actuación en materia de innovación, deben adoptar un enfoque abierto, en el que se relacionen con otros actores para la consecución de sus objetivos de innovación. De hecho, hay múltiples ejemplos de una visión abierta en la innovación sanitaria. Podemos citar las iniciativas del Living Lab, MediconValley, ofertas en Innocentive o Innoget y sin olvidar iniciativas como los Institutos mixtos de investigación o las redes RETICS o CIBER.