Según el Manual de Oslo una innovación en organización se produce cuando se dan alguno de estos tres supuestos:
  • Introducción de un nuevo método organizativo en las prácticas.
  • Introducción de un nuevo método organizativo en la organización del lugar de trabajo. 
  • Introducción de un nuevo método organizativo en la organización de las relaciones exteriores de la empresa.
Cuando la empresa introduce una innovación de organización persigue mejorar los resultados de la empresa a través de la reducción de los costes administrativos, mejorando el nivel de satisfacción en el trabajo, facilitando el acceso a bienes no comercializados (conocimiento externo no catalogado) o reduciendo los costes de los suministros.
Cuando hablamos de las prácticas empresariales, hacemos referencia a la introducción de nuevos métodos para organizar las rutinas y los procedimientos de gestión de los trabajos. Si queremos establecer algún ejemplo en esta línea, podemos citar la introducción de un sistema de gestión de las operaciones de la empresa o la implantación de un sistema de gestión de calidad.
Cuando nos referimos a innovaciones en la organización del lugar de trabajo, este tipo de innovaciones se produce cuando hay nuevos métodos de atribución de responsabilidades y del poder de decisión entre los empleados y para la división del trabajo entre las unidades organizativas de la empresa, así como nuevos conceptos de estructuración a nivel empresarial, por ejemplo la integración de distintas actividades de la empresa.
Como ejemplos de innovaciones de organización del lugar de trabajo, podemos hacer referencia a la implantación de un nuevo estilo directivo, con el establecimiento de equipos de trabajo a los que se les asigne una mayor autonomía en las decisiones, gestión de recursos y control de la calidad de su trabajo, siempre y cuando esto suponga un cambio sustancial con las prácticas que se venían produciendo con anterioridad.
Otro ejemplo de innovación en la organización del lugar de trabajo puede referirse a la integración de distintas actividades dentro de la empresa, en este caso, la implantación de un sistema just in time, el cual integra sistemas de abastecimiento y producción, puede ser un buen ejemplo en este sentido. De la misma manera, la puesta en marcha de un sistema de venta electrónica con integración de la gestión del almacén puede servir también como ejemplo de este tipo de innovaciones.
Por último, los nuevos métodos de organización de las relaciones externas de la empresa suponen también un tipo de innovación de carácter organizativo. Se trata, según el Manual de Oslo, de nuevas formas de organización de las relaciones con otras empresas o instituciones públicas, nuevas formas de colaboración con organismos de investigación o con clientes, nuevos métodos de integración de proveedores y la externalización o subcontratación de actividades centrales de una empresa, tales como producción, compras o distribución, entre otras.
La participación de una empresa en modelos abiertos de innovación, la implantación de sistemas SCM (Supply Chain Management) o la implantación de un sistema de auctioning pueden ser consideradas innovaciones organizativas que inciden en los cambios de las relaciones externas de la empresa.
Al igual que en el caso de las innovaciones de marketing, la distinción de este tipo de innovaciones puede llevar a error cuando las confrontamos con las innovaciones de proceso o las de marketing.
Tal vez, la distinción más compleja a la hora de analizar los distintos tipos de innovaciones, las encontremos en la contraposición de las innovaciones de proceso y las de organización. Así, podemos ver como ambos tipos de innovaciones tienen el objeto de reducir los costes mediante la adopción de nuevos métodos de producción, logística u organización.
La primera recomendación para distinguir entre los dos tipos de innovaciones, es hacer referencia a la naturaleza de ambas actividades, ya que mientras que las innovaciones de proceso se refieren a la introducción de nuevos equipos, programas informáticos o nuevas técnicas y métodos específicos, las innovaciones de organización hacen referencia a las personas y a la organización del trabajo.
Por ejemplo, la introducción de una nueva maquinaria que posibilita un aumento de calidad de nuestros productos o una reducción de los costes unitarios de producción, se trataría de una innovación de proceso, mientras que la puesta en marcha de una nueva práctica de producción flexible, que determine por ejemplo nuevas formas de asignar turnos de trabajo, atención de la producción bajo demanda u otros aspectos organizativos, se trataría de una innovación de tipo organizativo.
Las innovaciones organizativas es más difícil que se confundan con las innovaciones de marketing. No obstante, se puede dar el caso de que la introducción de nuevos métodos de comercialización lleven aparejados cambios en la organización del trabajo o en la atribución de responsabilidades, estando presentes ambos tipos de innovaciones.
Un caso especial se produciría también cuando la empresa introduce nuevos canales de venta, por ejemplo por Internet, llevando esto aparejado la implantación de sistemas CRM (Consumer Relationship Management). En este caso estaríamos hablando de innovaciones de marketing y de organización (relaciones externas). Si además, se modificasen los sistemas de logística o distribución, mediante la introducción de nuevas máquinas, software o nuevos sistemas, estaríamos asistiendo también a una innovación en los procesos.

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