La empresa se enfrenta a diario a multitud de problemas para los que busca soluciones. Normalmente la empresa cuenta con profesionales que le permiten afrontar con garantía y responder con solvencia a los problemas que se le plantean. Sin embargo, tenemos que pensar que no siempre la mejor solución es la interna no porque nuestra gente no esté capacitada convenientemente, sino porque la existencia de otros puntos de vista, cualificaciones o experiencias pueden mejorar sustancialmente las soluciones aportadas y por tanto el resultado que obtiene la empresa.
Hay mucho talento repartido por el mundo y ahora con las TIC´s podemos acceder a él. Voy a hablar de un concepto que utilizan muchas empresas y que todos, no importa si somos grandes o pequeñas empresas, podemos incorporar a nuestra estrategia. Este concepto es el crowdsourcing.
El término fue acuñado por Jeff Howe en un artículo publicado en la revista Wired. El crowdsourcing es “la práctica de abrir una determinada tarea o actividad de la empresa al público en vez de mantenerla dentro de la organización, aprovechándose de que cada vez el público está más interconectado, es más inteligente y más productivo”.
El concepto viene de la idea de que el talento y la creatividad existente fuera de la organización será siempre mayor que el que exista dentro de la misma, de tal manera que las empresas tienen la oportunidad de vincular sus necesidades con las competencias y conocimientos de miles y miles de profesionales que están dispuestos a hacer frente con nosotros a los desafíos que se le presentan a nuestra organización.
Con vuestro permiso doy algunos ejemplos que están funcionando en la práctica. El primero de ellos es Innocentive, el cual se trata de una comunidad abierta de científicos y empresas que trabajan conjuntamente en el ámbito de la innovación empresarial. El funcionamiento es simple. Las empresas dan a conocer a la comunidad científica a través del portal lo que se denominan “desafíos”, es decir, problemas a los que se enfrenta la compañía en cuestión y que necesitan de la ayuda de grupos de investigación, inventores, creativos o técnicos para solucionarlos.
A cada desafío se le asigna una recompensa por su solución. Las recompensas pueden variar desde unos cuantos miles de dólares hasta un millón de dólares.
La comunidad científica puede responder al desafío realizando una propuesta, la cual es evaluada por la empresa. La propuesta que mejor resuelva el desafío que la empresa ha planteado es finalmente la que accede a la recompensa, adquiriendo de esta manera la empresa los derechos de propiedad intelectual o industrial sobre la misma.
¿Qué tipos de desafíos aparecen en Innocentive? La verdad es que son variados y van desde campos como la ingeniería y el diseño, la química,  las matemáticas y la estadística y muchos otros.
Por ejemplo, el desafío  Innocentive-8836928 busca ayuda para encontrar enfoques innovadores en la protección de los cultivos de maíz de los insectos, ofreciendo una recompensa de 20.000 dólares. Por cierto, en el momento en el que se consultó esta información, el desafío había recibido más de 400 propuestas de investigadores de todo el mundo.
Existen otros servicios similares a Innocentive como Your Encore, Innoget o incluso el que el portal Universia ha lanzado para su comunidad académica y empresarial: Innoversia.
Pero hay muchos más ejemplos de crowdsourcing en campos cada  vez más diversos y variados. Así ocurre en el sector de la publicidad y la imagen corporativa, donde CrowdSpring se ha constituido como un marketplace de servicios creativos.
Si queremos evaluar propuestas distintas a las de nuestra agencia tradicional, nada mejor que ingresar en este servicio, el cual también funciona con un sistema en tres pasos; la empresa propone un proyecto al cual asigna un valor, la comunidad de creativos contribuye con propuestas y la empresa selecciona entre las que le gustan.
¿Saben cuantos creativos trabajaran para usted en esta agencia participativa? Pues del orden de 46.000 profesionales que provienen de más de 140 países. ¿Alguien da más? Difícil no encontrar talento entre tantas personas ¿verdad?
Si lo que queremos es solucionar un problema informático y necesitamos que programadores de todo el mundo se pongan manos a la obra, os  recomiendo que visitéis TopCoder, una de las mayores comunidades de desarrolladores, con más de 200.000 profesionales suscritos, los cuales compiten por los proyectos que se ofrecen por parte de las empresas.
Me imagino que también estáis viendo estas nuevas posibilidades desde la otra cara de la moneda, la del proveedor tradicional que asiste atónito a cómo su cliente prescinde de sus servicios por una propuesta de valor diferente y con la que difícilmente puede competir.
Las grandes empresas también han puesto medios para explotar el conocimiento colectivo y generar innovaciones útiles para la organización. Esta es la idea de los Innovation Jam de IBM, los cuales se pusieron en marcha en 2001 a través de herramientas de colaboración online. El objetivo era involucrar a los más de 300.000 empleados de IBM en la generación de ideas y la búsqueda de soluciones a problemas a los que se enfrentaba la compañía. Por ejemplo, en el Innovation Jam de 2006, el cual se ha definido como la sesión de brainstorming más grande jamás celebrada, se logró una colaboración de 150.000 personas de 104 países distintos y 67 empresas diferentes. Como resultado de esta experiencia, IBM lanzó 10 nuevos negocios con una inversión de 100 millones de dólares. 
Estoy recopilando ejemplos de crowdsourcing que sacaré en un informe para compartir. Si tenéis ejemplos para hacerme llegar, sobre todo en España, os lo agradeceré ;)
Y como siempre, ya sabéis el próximo post,..pronto, pronto  (info créditos foto)