jueves, 23 de febrero de 2017

Hola a todos. Tengo el placer de compartir con vosotros la presentación de la conferencia que he impartido el día 21 de febrero de 2017 en la edición de Salón Mi Empresa SME2017.

Ha sido muy gratificante poder participar este año en esta cita tan importante para la innovación y los emprendedores.
Espero que sea de vuestro interés.

Un saludo







Posted on jueves, febrero 23, 2017 by Juan Vicente García Manjón

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domingo, 20 de noviembre de 2016

Escribo este post en mi MackBook Air y con algún que otro producto de Apple sobre mi escritorio, mientras me pregunto si Apple sigue siendo la misma compañía que sorprendió al mundo entrando de forma disruptiva en negocios como la música o los teléfonos móviles y generando nuevas y sorprendentes categorías de productos. Vamos a echar un vistazo a lo que está ocurriendo.

Los resultados de la compañía en el último trimestre de 2016 están siendo una llamada de atención para los inversores, ya que muestran una caída del 9% en los ingresos (de 51.5 MM $ hasta 46.9 MM $) y de un 19% en su beneficio del trimestre, mientras el del último año fiscal ha caído un 8% en total.

¿A qué se deben estos resultados?

Bueno, lo primero que hay que saber es de dónde proceden los ingresos de Apple, para ello podemos ver este gráfico con el detalle para 2015, cortesía de revenuesandprofits.com




Como podemos ver, las ventas de Apple dependen en un 66.3% del iPhone, un 10.9 % de los Mac, 9.9% del iPad y tan solo un 8.5% de los servicios (iTunes Store, App Store, iBooks, Apple Music and Apple Care) En el último trimestre del que tenemos datos disponibles, el número de unidades vendidas del iPhone ha descendido un 5.3% comparativamente con el mismo trimestre del año 2015, pasando de 48,046 millones a 45,513 millones de unidades. Más llamativa es la caída de ingresos por el iPhone, que ha sido de un 12,6% en el mismo trimestre, de los 32.209 M$ de 2015 a los 28.160 M$ de 2016.El iPad tampoco se ha comportado mejor, ya que ha descendido sus ventas un 6.2% pasando de 9,8 millones a 9.2 millones.

También llama la atención la caída de ventas de los Mac que ha sido de un 14,4% en unidades y un 16,6% en ingresos.  Por lo que se refiere al Apple Watch no sabemos cuáles son las ventas exactamente, ya que está dentro del epígrafe de otros productos, que en este último trimestre alcanzaron los 2.373 M$ frente a los 3.048 M$ del mismo trimestre del año 2015. La única alegría parece que la dan los servicios que crecen un 24% y alcanzan los 6.325 M$ en el último trimestre.
Cualquiera puede ver que con una dependencia del iPhone del 66%, cualquier tambaleo en las cifras de este producto sean fuente de preocupación para el mercado. Para ilustrar este dato veamos en el gráfico adjunto la evolución en ventas de la compañía antes y después del iPhone



Como podemos observar, ha habido un antes y un después en la evolución de la compañía, pasando de 24.600 M$ en 2007 hasta 233.700 M$ en 2015, siendo las ventas del iPhone ese año de 155.000 M$.

¿Qué significa esto desde el punto de vista de la innovación?

Bueno, está claro que Apple tiene una dependencia brutal de un producto, el iPhone que concentra el 66% de sus ventas. Además, dentro de su cartera de productos tanto el iPad como los Mac muestran síntomas de falta de crecimiento, siendo categorías que no parece que vayan a suponer un revulsivo en las ventas ya que ambos están en mercados maduros. ¿Entonces? Desde el punto de vista de la estrategia, parece lógico que Apple siga ordeñando la vaca del iPhone, pero como cualquier estratega principiante nos aconsejaría, necesariamente deben salir a la palestra nuevos productos “estrella” de la compañía para seguir garantizando el crecimiento futuro.

Todo el mundo se pregunta cuál será “The next big Thing” y esa es exactamente la cuestión. Hasta ahora la única categoría nueva de producto ha sido el Apple Watch y no parece que vaya a ser el producto rompedor que la compañía necesita. Por otra parte, seguimos viendo cambios incrementales en los iPhone, iPad y Apple TV, sistemas operativos… que no parecen que vayan a suponer un antes y un después. Incluso hay medios como The Verge que han criticado abiertamente las cosas que están ocurriendo con uno de los pilares de la compañía, el diseño, mientras otros como The Guardian ha hablado abiertamente de la cultura tan rígida que se ha impuesto en la compañía y que está restando talento para ir a por el próximo “killer new device”


 ¿Cuál crees que será el próximo producto estrella de Apple? ¿Crees que Apple está perdiendo su magia innovadora? ¿En qué área crees que Apple nos va a sorprender?

Posted on domingo, noviembre 20, 2016 by Juan Vicente García Manjón

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domingo, 6 de noviembre de 2016

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Hace ya algún tiempo publicamos una matriz que denominamos “Matriz de transformación-innovación” para explicar el proceso de innovación dentro de una organización desde el punto de vista del aprendizaje organizacional. La matriz se basa en el modelo de las “cuatro etapas de la competencia”, modelo atribuido a Noel Burch en la década de los 70.

Las “cuatro etapas de la competencia” explica cómo se produce el aprendizaje pasando por cuatro fases:
  • Incompetencia inconsciente (No sé que no sé): El individuo (organización) no es consciente de su propia incompetencia. Pensemos en la aparición de una nueva tecnología de la que la organización desconoce su existencia, aunque esta pueda ser importarte para ella.
  • Incompetencia consciente (Sé que no sé): El individuo (organización) se hace consciente de su propia incompetencia. Pensemos en que esa organización viaja a una feria al extranjero y conoce esa nueva tecnología, la cual puede suponer algo importante para la organización. En este momento “se da cuenta”, tiene un “insight” y se hace consciente de su incompetencia. En este momento la organización puede optar entre dos posibilidades, o bien incorporar esa competencia a la organización (aprender-innovar), o bien decidir que ese aprendizaje no es importante para ella.
  • Competencia consciente (Sé que sé): El individuo (organización) se hace consciente de su competencia, pero necesita concentración y esfuerzo para llevar a cabo esa competencia. Podemos decir que la empresa decide incorporar esa nueva tecnología, pero afronta un proceso de aprendizaje no exento de frenos y que requiere de su esfuerzo y concentración para llevarlo a cabo.
  • Competencia inconsciente (No sé que sé): Se produce cuando el individuo (organización) ha interiorizado la nueva competencia y fluye en su ejecución. En nuestro ejemplo esto ocurriría cuando la organización haya incorporado esa nueva forma de hacer y haya generado una competencia que ejecuta con destreza.

Ahora bien, esto se trata de un proceso lineal y nosotros decidimos darle una vuelta en forma de matriz. Este fue el resultado, la matriz de transformación-innovación. ¿Cómo lo podemos aplicar? Pues hay dos maneras principales, aunque seguro que se os ocurren muchas otras. La primera, la cual ya publiqué en un post hace tiempo, es analizar los cuatro tipos de organizaciones desde el punto de vista de la innovación que definen cada uno de los cuadrantes. Esto da lugar a hablar de organizaciones avestruces, organización gallina, organizaciones pato y organizaciones águila y golondrina. Os dejo  la matriz y una tabla con las características de cada una de ellas.


Autores: García Manjón, J.V. Manzano Sánchez, M. (2012)



Autor: García Manjón, J.V.

Ni que decir tiene que es muy difícil que una organización se sitúe tan solo en uno de los cuadrantes (como luego veremos), pero podemos utilizarlo para reflexionar qué tipo de organización somos. Por ejemplo, suelo preguntar a los participantes en mis seminarios dónde situarían principalmente su organización y sorprendentemente o no el consenso es muy alto cuando trabajamos con grupos de una misma empresa. A partir de ahí pueden salir muchas preguntas para el debate:
  • Avestruces: ¿Cómo crees que podemos ser más conscientes de las cosas que desconocemos y que pueden ser importantes para nosotros? ¿Si alguien se da cuenta de algo, cómo puede comunicarlo al resto de la organización? ¿Por qué a veces no se hacen públicas las cosas sobre las que nos damos cuenta? ¿Qué puede ocurrir si sigo en esta posición y no hago nada?
  • Gallinas: ¿Qué quieres hacer con esto? ¿Qué beneficios tiene aprender-innovar en esta área? ¿Qué es lo que te para? ¿Qué necesitas para introducir ese aprendizaje- innovación? ¿Qué puede ocurrir sino lo haces?
  • Pato: ¿Qué es lo que has obtenido incorporando este aprendizaje-innovación? ¿Qué necesitas para que se convierta en una competencia asentada en tu organización? ¿Quién te para y quién te apoya? ¿Para qué lo hacen?
  • Águila: ¿Para qué te sirve esta nueva competencia? ¿Cómo afecta a tus clientes-  organización – stakeholders,…? ¿Qué obtienes que antes no obtenías? ¿De qué depende que esa competencia siga activa?

Otro posible uso que le podemos dar a la matriz es el de situar las competencias-proyectos que la organización tiene en cada uno de los cuadrantes y realizar una nube de puntos con ellos, determinado así el ciclo de aprendizaje de la organización, cosa que funciona muy bien con equipos de una misma organización. De esta manera se pide a los participantes que definan las competencias centrales de la organización (águila), los proyectos de aprendizaje-innovación que ya tienen avanzados (pato), los proyectos de aprendizaje-innovación que tiene en consideración (gallina) y por supuesto cómo pueden hacer que la organización saque la cabeza y se dé cuenta de más carencias-oportunidades de aprendizaje que alimenten el flujo en la organización. Para cada uno de los puntos podemos hacer también las preguntas anteriores, analizando así cómo está cada proyecto.

Autores: García Manjón, J.V. Manzano Sánchez, M. (2012)


La matriz está publicada con una licencia creative commons (por favor consultadla) y os invito a que la utilicéis libremente y que me hagáis llegar feedback. La matriz ya se viene usando en consultoría por parte de colegas y asistentes a seminarios en los que he participado. Sobre todo, por mi experiencia, os puede permitir articular una dinámica de equipo muy participativa que genere una visión y una información muy valiosa para la organización. Espero vuestros comentarios.

Posted on domingo, noviembre 06, 2016 by Juan Vicente García Manjón

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sábado, 29 de octubre de 2016

Créditos Foto
Desde los ciclos económicos de Kondratieff, pasando por los “Business Cycles” de Schumpeter, el desarrollo económico ha estado ligado al concepto de cambio tecnológico. La irrupción de nuevas tecnologías de carácter disruptivo, han generado cambios en la sociedad y en la economía. Cuando el cambio tecnológico es de gran calado da lugar a una “revolución tecnológica”, la cual como ya apuntaba Schumpeter, modifica “la manera en la que las cosas se producen, los tipos de productos que se generan, la organización de las empresas y la manera en la que se transportan los bienes y cómo se comunica”

Estas revoluciones tecnológicas se producen cuando se dan una serie de cambios tecnológicos radicales e interrelacionados entre sí, formado una “constelación de tecnologías interdependientes, un clúster de clústeres o un sistema de sistemas” como apuntaba la científica e investigadora Carlota Pérez. Esta misma autora presenta un análisis de las cinco grandes revoluciones tecnológicas que hemos vivido hasta la época.


Normalmente, una revolución tecnológica da lugar a un cambio de paradigma tecno-económico, el cual facilita a la sociedad una serie de asunciones, reglas, técnicas, soluciones y formas de producción que permiten enfrentarse de una manera conveniente a desafíos con los medios que nos ofrece el estado del arte de ese paradigma en cuestión.

Actualmente nos encontramos dentro del paradigma al que ha dado lugar la quinta revolución tecnológica, la de las tecnologías de la información, pero la pregunta es 

¿cuál es la próxima revolución tecnológica y a qué paradigma va a dar lugar?

Hay autores que defienden que la próxima revolución tecnológica va a venir a cargo de la nanotecnología, reconociendo su gran impacto en sectores como la medicina, la información, la energía, los nuevos materiales, sistemas de producción, equipos, logística, medioambiente o seguridad. Esto puede implicar el nacimiento de un nuevo paradigma “nano tecnológico” que persiga crear un sistema industrial sostenible con soporte en la información.

Sin embargo, es necesario referirse paradigma NBIC (Nano-Bio- Info-Cogno), el cual fue acuñado por Mihail C. Roco and William Sims Bainbridge de la National Science Foundation. Cada una de estas tecnologías están teniendo un desarrollo acelerado y con una base de convergencia:

En esta línea, Rifkin, en su artículo “Digital Europe: The Rise of the Internet of Things and the Economic Transformation of the EU” defiende que se está produciendo una convergencia entre las tecnologías de internet, las energías renovables y la logística. De esta manera, se prevé que para 2030 haya más de 100 trillones de sensores conectados a las personas y al entorno natural conformando una red inteligente globalmente distribuida. En esta sociedad interconectada al internet de las cosas se generarán nuevos algoritmos que incrementarán la eficiencia, la productividad y bajarán los costes, todo ello a través del Big Data.

Internet de las cosas permitirá a los negocios convencionales y a los consumidores, producir y distribuir su propia energía renovable, aumentar la economía colaborativa, e incluso producir de forma distribuida y con costes marginales muy bajos a través de la impresión 3D.


Todo ello abre un sinfín de oportunidades y a la vez muchas amenazas para los sectores tradicionales. Lo que está claro es que las organizaciones, los modelos de negocio y las cadenas de valor en multitud de sectores económicos van a vivir una transformación sin precedentes en este nuevo paradigma. La innovación va a jugar un papel primordial en las nuevas estructuras de creación de valor, pero no las incrementales, esas difícilmente van a ser válidas, será necesario una gran corriente de innovaciones disruptivas para reinventar las organizaciones dentro de un nuevo paradigma.


Posted on sábado, octubre 29, 2016 by Juan Vicente García Manjón

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